8 de marzo
Cuando una madre decide marchar
Aldeas Infantiles SOS Cochabamba
Esta mañana, en las calles de Cochabamba, un grupo de madres del Servicio de Fortalecimiento Familiar caminó junto a muchas otras mujeres en la marcha contra la violencia.
No eran solo pasos. Eran historias. Historias de mujeres que cada dÃa sostienen a sus familias, que trabajan, cuidan y resisten silencios y dificultades que muchas veces no se ven. Algunas marchaban con timidez, otras con firmeza, pero todas con la certeza de que la violencia no puede seguir siendo parte de la vida de ninguna mujer, niña o niño.
Madres del Servicio de Fortalecimiento Familiar participaron en la marcha contra la violencia en Cochabamba.
Las marchas del 8 de marzo son un mosaico de realidades. En ellas se encuentran voces distintas, experiencias diferentes y formas diversas de comprender la lucha. Y en ese encuentro también aparece una pregunta necesaria: quiénes aún faltan por estar, qué historias todavÃa no logran ocupar estos espacios.
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La violencia no se vive igual para todas. Hay mujeres que la enfrentan en silencio, en sus hogares, en condiciones donde levantar la voz es mucho más difÃcil.
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Por eso, cada paso que se da en la calle también nos recuerda que la lucha contra la violencia necesita escuchar todas las voces, reconocer todas las realidades y construir caminos donde ninguna mujer quede fuera.
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Desde Aldeas Infantiles SOS Cochabamba, como parte de la Red contra la Violencia hacia las Mujeres, expresamos nuestra profunda preocupación ante el incremento de casos de violencia.