En el Centro Infantil Planta de Agua de la AlcaldÃa de Sucre, el 10 de febrero se realizó el taller “Cortando la espiral de la violencia desde las habilidades de la comunicación”, que reunió a veinticinco cuidadoras y jefas de hogar participantes de la Unidad Móvil del Programa de Asistencia Social y Familia.
El encuentro fue organizado por el proyecto “Garantizando el derecho de cada niña y niño a una familia”, en coordinación con la Unidad Móvil del Programa de Asistencia Social a la Familia, y contó con la facilitación de la terapeuta Marynes Salazar, directora de la Fundación Sinergia. Este proyecto se ejecuta gracias a la alianza entre el Municipio de Sucre, la Gobernación de Chuquisaca y Aldeas Infantiles SOS en Sucre.
Comenzando la jornada.
Durante cuatro horas, las participantes compartieron experiencias y aprendieron técnicas de comunicación, escucha activa y fortalecimiento de valores. También reflexionaron sobre los distintos tipos de violencia que, muchas veces, son invisibles y alimentan la espiral que afecta a las familias, las comunidades y a toda la sociedad.
En la actividad, MarÃa, Juana y Victoria recordaron situaciones dolorosas que marcaron sus vidas. Frases como “Tu marido es, tienes que aguantar”, “Lo hace porque me quiere” o “Machito eres, no tienes que llorar” fueron identificadas como expresiones que normalizan la violencia y perpetúan patrones dañinos en la familia y en la comunidad.
Este taller no solo brindó herramientas prácticas, sino que abrió un espacio de esperanza: el compromiso de cada mujer participante de cortar la espiral de la violencia y construir relaciones basadas en el respeto, la igualdad y el amor.
Las participantes del taller comparten experiencias a través de dramatizaciones.
La violencia no da tregua a las poblaciones vulnerables
La realidad confirma la urgencia de estas acciones de prevención coordinadas. Según datos de la FiscalÃa General del Estado, al 23 de febrero de 2026 se reportaba una carga activa de 193.445 casos penales en distintas etapas procesales a escala nacional, de los cuales 83.916 están vinculados a delitos en razón de género, lo que representa casi un 43%. Esta cifra evidencia que la violencia contra mujeres y poblaciones vulnerables exige una respuesta especializada y oportuna.
De enero a diciembre de 2025 se registraron 37.601 casos de violencia, la mayorÃa denunciados bajo la Ley 348. Santa Cruz encabezó las denuncias con 17.388 casos, seguida por La Paz (12.395), Cochabamba (7.823), Tarija (3.427) y Potosà (3.009). Otras regiones como Chuquisaca, Beni, Oruro y Pando también reportaron cifras significativas.
En Sucre, las DefensorÃas de la Niñez y Adolescencia registraron en 2025 un total de 4.749 casos, con un promedio de 13 atenciones diarias. Solo en enero de 2026 ya se contabilizan 131 casos de vulneración de derechos a niñas, niños y adolescentes.
Entre los casos registrados en 2025 en Sucre destacan 495 casos de negligencia parental y 254 de violencia familiar, además de graves hechos de violencia sexual: 104 abusos sexuales, 86 violaciones, 36 casos de estupro, además de 6 intentos de infanticidio.
Un llamado a la acción
Las cifras son contundentes: mujeres, niñas, niños y adolescentes siguen siendo los más expuestos a situaciones de violencia. Por ello, las acciones interinstitucionales coordinadas, como el taller realizado en Sucre, son fundamentales para prevenir, atender y erradicar la violencia en la sociedad.
La prevención debe ser un compromiso colectivo. Cada palabra, cada gesto y cada acción cuentan para cortar la espiral de la violencia y abrir camino hacia una sociedad más justa, segura y humana.
Sellando compromisos para prevenir la violencia.