Nacional – enero 29 2026

Creatividad y emprendimiento: familias en la Aldea de El Alto impulsan su propia feria de Alasitas

El Alto, 26 de enero de 2026. — El 24 de enero, desde muy temprano, la Aldea Infantil SOS El Alto comenzó a llenarse de colores, aromas y risas. Puestos pequeños, mesas improvisadas y carteles hechos a mano anunciaban que no se trataba de un día cualquiera: era la fiesta de las Alasitas, una celebración donde las miniaturas no solo representaron deseos, sino también grandes aprendizajes.

La iniciativa nació de niñas, niños y adolescentes junto a sus familias, quienes impulsaron la creación de una mini feria inspirada en la tradicional festividad paceña. Ese día, cada familia se convirtió en emprendedora, ofreciendo productos en versión miniatura que captaron rápidamente la atención de visitantes y participantes.

Emprendimiento en miniatura

Había salchipapitas pequeñas, sopitas de fideo, hamburguesitas, masitas dulces, juegos clásicos y los infaltables billetitos que circulaban con cada compra. Cada transacción era más que un juego: representaba una lección práctica de economía familiar y organización.

Para motivar a la comunidad, se implementó una dinámica especial: por cada compra, las familias recibían fichas que podían canjear por premios y mini canastones. El Ekeko, símbolo de abundancia, fue representado por un niño, desatando sonrisas y entusiasmo.

Aprendizaje, convivencia y fortalecimiento familiar

Más allá de la celebración cultural, la feria se transformó en un espacio de educación financiera, emprendimiento y fortalecimiento de vínculos afectivos. Las niñas, niños y adolescentes, junto a sus cuidadores, aprendieron a administrar recursos, organizar un puesto, atender al público y comprender el valor del esfuerzo colectivo.

“Esta actividad permitió que el aprendizaje florezca de manera natural, fortaleciendo habilidades económicas, vínculos, autoestima y sentido de pertenencia”. — Gladys Villazón, Gerente de Aldeas Infantiles SOS en El Alto.

Entre miniaturas, juegos y sueños compartidos, la feria dejó claro que aprender sobre dinero, trabajo y emprendimiento también puede ser una experiencia cultural, comunitaria y profundamente significativa.