"No voy a dejar a mis niños, los amo mucho. Quiero que sean personas buenas, educadas y con un buen futuro."
Juana no planeó convertirse en la figura central de la vida de sus nietos. La vida la puso en ese lugar y ella lo asumió sin dudarlo. Con más de sesenta años, tomó la decisión de hacerse cargo de tres niños que necesitaban estabilidad, cuidado y amor.
El camino no fue fácil. Los recursos eran escasos, las fuerzas no siempre alcanzaban y las preguntas sobre el futuro se acumulaban. Fue en ese momento cuando Aldeas Infantiles SOS Bolivia llegó a su vida a través del Servicio de Familia Ampliada.
Un acompañamiento que cambia todo
Con el acompañamiento del programa, Juana accedió a formación en crianza positiva, apoyo emocional y herramientas para fortalecer su economÃa familiar. Aprendió que pedir ayuda no es una debilidad, sino un acto de amor hacia sus nietos.
Hoy sus nietos van a la escuela, tienen rutinas, tienen un hogar donde se sienten seguros. Juana los espera cada tarde con algo de comer y muchas ganas de escucharlos. Para ellos, ella es todo.
La historia de Juana nos recuerda que las abuelas, los tÃos y los familiares que asumen el cuidado de niñas y niños son héroes silenciosos que merecen todo el apoyo y reconocimiento.