"Aldeas me dio una familia, una madre, un hogar. Me enseñaron que el amor se construye cada día, con pequeños gestos y mucha dedicación."
José María llegó a Aldeas Infantiles SOS Bolivia siendo un niño. Como tantos otros, llegó buscando protección, estabilidad y un lugar donde crecer. Lo que encontró fue mucho más: una mamá SOS, hermanos, una comunidad y los valores que hoy guían su vida.
Crecer dentro de una Aldea Infantil no es solo tener un techo. Es aprender a vivir en familia, asumir responsabilidades, compartir con otros y desarrollar la propia identidad. José María absorbió todo eso con determinación y gratitud.
Un camino hacia la independencia
Al crecer, José María transitó por el proceso de independización que acompaña Aldeas Infantiles SOS Bolivia a los jóvenes: formación, empleo, vivienda y proyecto de vida. No fue fácil, pero nunca estuvo solo.
Hoy José María es un joven adulto que trabaja, estudia y construye su propio camino. Y cuando habla de su historia, lo hace con orgullo, porque sabe que lo que vivió en la Aldea no fue una limitación sino el punto de partida de todo lo que es hoy.
Su historia es el testimonio vivo de que cada niña y niño, sin importar de dónde viene, merece crecer en un entorno seguro, amoroso y lleno de oportunidades.
Conoce su historia en video
José María Castillo · Aldeas Infantiles SOS Bolivia