"No quiero que otros niños se sientan como yo me sentÃa en ese entonces."
«No me sentÃa protegido cuando vivÃa con mis padres», cuenta Rodrigo. Hoy tiene 17 años y sabe muy bien lo difÃcil que puede ser una infancia asÃ. Muchos niños están solos, al menos durante el dÃa, porque sus padres deben trabajar para mantener a la familia. A veces los cuidan vecinos o conocidos.
Una nueva vida junto a sus hermanos del corazón
A los diez años, Rodrigo llegó con sus dos hermanas a una familia participante de Aldeas Infantiles SOS. Hoy, Rodrigo encuentra protección y cuidado: «Tengo una nueva familia, una nueva comunidad, una nueva vida con mis hermanos del corazón», dice. «Mi mamá siempre está para apoyarme cuando la necesito. Me ayuda con los estudios y siempre me da buenos consejos», cuenta sobre su madre SOS. Rodrigo se siente bien, va al colegio y lleva la vida que deberÃa tener un joven de su edad.
Defendiendo los derechos de la niñez
Los años de seguridad han fortalecido a Rodrigo. Ahora quiere generar un cambio. Participa activamente en el Consejo Consultivo de Niñas, Niños y Adolescentes de Joining Forces. «QuerÃa aprender más sobre nuestros derechos y compartir con otros», afirma. Ha comprendido que lo que vivió de niño fue una injusticia, que se vulneró su derecho al cuidado. Esa es su mayor motivación para defender ahora a otros niños.
Además, forma parte de Joining Forces Bolivia, una alianza de organizaciones internacionales que trabajan por los derechos de la niñez. Junto a otras niñas, niños y adolescentes, Rodrigo lucha por fortalecer los derechos de la infancia en todo el paÃs y hacer que sus voces sean escuchadas en la polÃtica y en la sociedad. Abordan temas como la prevención de la violencia, la participación infantil y juvenil, la crisis climática y la igualdad de género.
Voces infantiles en el municipio
Debido a su participación en Joining Forces Bolivia, Rodrigo tuvo la oportunidad de dialogar con el alcalde y el concejo municipal de su ciudad. Para él, fue una verdadera oportunidad para hacer llegar las opiniones de niñas, niños y adolescentes a la polÃtica y proponer mejoras concretas.
El grupo pidió mejor iluminación en las calles, que los buses respeten rutas y horarios, y mayor acceso a salud y educación en zonas rurales. El alcalde se comprometió a implementar las propuestas.
«Lo logramos», dice Rodrigo con orgullo. «Pero vamos a estar atentos para ver si el municipio realmente cumple». Si es necesario, volverán a exigir respuestas. Rodrigo lo tiene claro: «No vamos a rendirnos».
Comprometido con el cambio social
Aunque comenzó con cosas pequeñas, Rodrigo sabe que aún queda mucho por hacer y por cambiar. Sigue aprendiendo constantemente: lee, ve documentales, se informa sobre su paÃs, su ciudad, la sociedad, y conversa con otras personas.
TodavÃa no sabe con certeza qué quiere ser: tal vez policÃa, tal vez ingeniero civil. Pero hay algo que sà tiene claro: Rodrigo ha encontrado su voz y la está usando para lograr un cambio positivo en la sociedad. Quiere que los niños en Bolivia crezcan con más protección y en un entorno seguro.