Madre · 9 hijos · La Paz

Un techo que crece con el corazón

Olayda y su familia sueñan, planean y construyen juntos, ladrillo a ladrillo, un futuro más digno para sus hijos.

Olayda, madre de nueve hijos en La Paz

"Nuestro sueño como familia es progresar juntos, salir adelante juntos."

El amanecer en la casa de Olayda no llega con el ruido de los autos ni con el murmullo de la radio, sino con el canto de las gallinas. El cacareo, agudo y persistente, la despierta como un recordatorio de que, incluso en tiempos difíciles, la vida sigue.

Olayda es madre de nueve hijos: un varón, Alvin, y ocho hijas, Billeth, María, Madai, Isiar, Ermelinda, Maricela, Nayeli y Luz. Vive con su esposo, taxista de jornadas largas.

Un emprendimiento que nació de la necesidad

En 2023, la familia ingresó a uno de los servicios de Fortalecimiento Familiar de Aldeas Infantiles SOS en la ciudad de La Paz. Con tantos hijos y recursos limitados, el reto era grande: la comida apenas alcanzaba y el espacio en su modesta casa se quedaba corto. Pero en vez de rendirse, comenzaron un pequeño emprendimiento de crianza de gallinas ponedoras y venta de huevos.

La familia de Olayda en su hogar
En esta familia, todos aportan: las hijas mayores cuidan a los más pequeños y mantienen el orden del hogar.

En Bolivia, las familias con más hijos enfrentan mayores desafíos económicos y sociales, colocándolas en mayor vulnerabilidad ante la pobreza.

Resistir la crisis sin perder el rumbo

La crisis económica de este año hizo que la familia retrocediera en su progreso. Los huevos dejaron de venderse; ahora son de consumo diario. "Todo está caro, por eso preferimos comer los huevos por un tiempo", dice Lorenzo, padre de la familia. El trabajo del padre también ha sufrido golpes: la escasez de gasolina lo obliga algunos días a dejar el taxi estacionado. Pero cuando logra llenar el tanque, compensa con horas extra.

Olayda con sus hijos
Olayda mantiene viva la esperanza: desde abril ahorraron para construir un baño y mejorar su vivienda.

Aun así, la familia de Olayda no piensa solo en sobrevivir, también sueña y planea. Desde abril, han comenzado a ahorrar para mejorar la vivienda: levantar los machones, colocar la losa y construir un baño, un paso fundamental para darles a sus hijos condiciones de vida más dignas.

Acompañamiento que transforma

A partir de intervenciones directas e individualizadas, Aldeas Infantiles SOS acompañó de cerca a la familia, trabajando junto a ellos para fortalecer sus capacidades parentales, mejorar el cuidado y la protección de cada una de sus hijas e hijos, y evitar el riesgo de pérdida del cuidado familiar. Con apoyo psicosocial y orientación constante, aprendieron a organizar mejor sus recursos, a comunicarse de manera más afectiva y a construir rutinas familiares que brindan estabilidad emocional.

Porque aquí, paso a paso y ladrillo a ladrillo, un techo nuevo se levanta… y crece, como su corazón.