Madre · primera infancia

"Desde Casa": fortaleciendo el cuidado y el desarrollo

Juana encontró en el juego y el acompañamiento la clave para acompañar el desarrollo de su hija en los años más importantes de su vida.

Juana, madre que participa en el programa Desde Casa

"Hemos avanzado mucho. Ahora puedo organizar mejor mi tiempo, acompañar más a mis hijos y seguir trabajando para nuestro futuro."

Cuando nació su hija menor, Juana asumió nuevamente el desafío de la maternidad mientras sostenía el cuidado de toda su familia. Como muchas madres, debía equilibrar el trabajo, las responsabilidades del hogar y la crianza de sus hijas e hijos en un contexto de limitaciones económicas.

Con esfuerzo y dedicación, generaba ingresos a través de pequeños emprendimientos que le permitían cubrir las necesidades básicas de su hogar. Sin embargo, las exigencias cotidianas hacían difícil encontrar tiempo y recursos para acompañar plenamente el desarrollo de su hija más pequeña durante sus primeros años de vida.

"Mi principal preocupación era que a mis hijos no les faltara alimento. Hacía todo lo posible para salir adelante."

El juego como herramienta de aprendizaje

Cuando identificó que su hija necesitaba mayor acompañamiento en algunos aspectos de su desarrollo, decidió buscar apoyo. Fue así como llegó al Servicio de Cuidados Diarios, donde también se aplica la metodología para la Primera Infancia "Desde Casa" de Aldeas Infantiles SOS.

A través del servicio, Juana participó en actividades orientadas al fortalecimiento de las habilidades parentales y al desarrollo integral de la primera infancia. Aprendió nuevas formas de estimular el aprendizaje de su hija mediante el juego, utilizando materiales sencillos disponibles en su propio hogar.

Cada logro, una celebración

Hoy comparte con ella actividades que favorecen el desarrollo del lenguaje, la exploración, la creatividad y el descubrimiento del entorno. Al mismo tiempo, continúa fortaleciendo sus capacidades personales y laborales mediante procesos de formación que contribuyen a mejorar las condiciones de bienestar de toda la familia.

Actualmente, su hija crece en un entorno donde el juego, el afecto y el aprendizaje forman parte de la vida cotidiana. Cada nueva palabra, cada descubrimiento y cada logro son celebrados por toda la familia.

La experiencia de Juana demuestra que, cuando las familias cuentan con acompañamiento y oportunidades para fortalecer sus capacidades, pueden generar entornos protectores que favorecen el desarrollo de niñas y niños durante los años más importantes de su vida.