Un SOS por la niñez

 

 

 

Cuenta Banco Bisa 0303004017

Nombre: ONG ALDEAS INFANTILES SOS 

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UN SOS POR LA NIÑEZ

Hoy los niños vulnerables son los que más sufren.

Trabajamos para cubrir las necesidades básicas de 15.000 niños y niñas en Bolivia que sufren las consecuencias de la crisis por COVID 19.

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Correo: unsos.porlaninez@aldeasinfantiles.org.bo

  

La familia Flores vive en la zona Villa Mercedes B de la ciudad de El Alto, es una familia grande compuesta por 8 integrantes. Victor Hugo junto a su esposa Josselin asumió el cuidado de sus hermanas y hermanos: Gustavo de 20 años, Deysi de 15, Luis David de 12, Jose Miguel de 10, Reyna...

Hace poco un duro acontecimiento golpeó a la familia, sufrieron la pérdida de su madre, doña María Flores, como consecuencia de un choque séptico originado en problemas renales que se la llevó intempestivamente. Quedaron solos, con un gran vacío y una interrogante sin explicación que se traduce en ansiedad, angustia y un sentimiento de culpa por no haber podido hacer más para ayudarla.

“Conocimos a Aldeas Infantiles SOS gracias a un dirigente del colegio que nos dijo que nos podían dar ayuda psicológica, de trabajo a la familia, de cómo vivimos, que nos falta y que tenemos…” menciona Víctor Hugo. El primer paso para la organización fue definir a situación socio legal ante la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio.

Como parte del apoyo directo que Aldeas Infantiles SOS brinda, se busca restituir el Derecho a la Salud y Educación, conformar redes de apoyo familiar y comunitario, para lo cual ingresaron al servicio de familia en contención – que busca reducir los indicadores de riesgo de abandono.

La unión que tienen es la fortaleza más grande que los impulsa mirar el futuro con optimismo, “Esperamos crecer como familia, estar siempre unidos para salir adelante. Mi mamá después de fallecer nos ha dejado la casa como herencia, es lo que tenemos de ella ahora…”. Es en torno a su hogar que la familia comenzó a trabajar con la organización, generando una nueva dinámica que incluye el desarrollo de buenos hábitos de convivencia y habitabilidad.

Esta época de cuarentena por el coronavirus representa grandes retos para la familia Flores, pero encuentran su fortaleza en su relación: “…estamos más unidos, más fuertes, nosotros vivimos del día a día, con esta situación he tenido que frenar mi trabajo, y a veces nos falta dinero para comprar alimentos, nos damos formas para conseguir lo necesario y que todos estemos bien, estamos muy unidos, nos hemos organizado y cada quien tiene siempre cosas que hacer, hacemos todo juntos: jugamos, estudiamos, cocinamos y tratamos de pasar lo mejor posible. Aldeas Infantiles SOS me está apoyando en varios aspectos, y agradezco ese apoyo que nos brindan y sobretodo le agradezco a Dios eso…”, son las palabras de Victor Hugo.

El trabajo preventivo en los servicios de familia de contención de Aldeas Infantiles SOS brinda apoyo económico y emocional a miles de familias como las de Victor Hugo, para que durante la emergencia puedan acceder a alimentación de calidad.

Son las 4 de la mañana y Damiana tiene que levantarse a tejer una manta, ya está un poco atrasada porque la lana que necesitaba no llegó hasta ayer en la noche. Se levanta y solo piensa en terminar esa manta, le preocupa, todavía no ha llegado a la mitad del trabajo y el poco dinero ya se ha acabado.

Para Damiana esa manta representa mucho, de niña nadie veló por su educación, le tocó pasar hambre y trabajar mucho en el campo para aprovechar las cosechas. A pesar del paso del tiempo, Damiana  tiene más de 40 años y  8 hijos,  la vida no ha mejorado mucho, la salud de su esposo desde hace varios años le ha traído mucha preocupación puesto que tiene una enfermedad que no tiene cura.

Ella hace todo lo posible para salir adelante, algunos vecinos colaboran comprando los útiles escolares de sus hijos menores. Pero hay días que no es suficiente, en especial, cuando su esposo se pone mal y tiene que ser llevado al hospital. Su comadre, que la ayuda en lo que puede, le contó que podría conseguir ayuda de un joven que ayuda a las familias en la zona, es de Aldeas Infantiles SOS, le indica, y se pone en contacto. Han pasado semanas y un día recibe buenas noticias, se ha aprobado su solicitud.

Mientras tanto una enfermedad se ha ido extendiendo por varios países, le llama coronavirus, las autoridades en Bolivia ya hablan de medidas muy drásticas, suspender clases, evitar el contacto entre las personas y el abastecimiento de alimentos.

Damiana está muy preocupada, piensa que la ayuda de Aldeas Infantiles SOS no podrá realizarse hasta que pase todo esto, pero no es cierto, Damiana empieza a recibir llamadas constantes del Asesor, eso le alivia, sabe que puede hablar con alguien de sus preocupaciones. Y así se va dando la ayuda, llegó un presupuesto para alimentos y tendrán qué comer; es así que ella va sintiendo el apoyo de la organización.

Son las 3 de la tarde y su asesor la llama urgente, le dice que consiguieron jabón líquido, un artículo que será de mucha utilidad para evitar el contagio. Ella duda un poco, no cree que sea necesario y pregunta para qué sirve el producto, es algo que nunca lo había visto, y su asesor le explica sobre la enfermedad y la forma de contagiarse. Damiana se da cuenta de su importancia y se va a casa con la decisión de que cumpliría en lavarse con el jabón líquido para que ninguno de sus hijos se enferme.  Ya han pasado algunos días, sus hijos se divierten lavándose con el jabón líquido, Damiana ha sido un ejemplo para ellos, los más pequeños juegan con el agua y tienen momentos divertidos en familia.

Sin embargo, las noticias indican que esto seguirá, Damiana habla con su asesor por teléfono, hablan sobre sus hijos y la importancia de que ellos tengan un tiempo para leer y hacer ejercicios de matemática. Eso le preocupa, fuera de decirles a sus hijos que lo hagan, no sabe más como ayudar, sin embargo, la hija mayor apoyará a Damiana para que sus hijos sigan fortaleciendo sus conocimientos y habilidades escolares. Su asesor habló con su hija y le da indicaciones para que su madre se una a sus hermanos en las tareas, ella debe vencer su debilidad y aprender a leer y escribir

y la cuarentena no es un impedimento, por el contrario, es una oportunidad que aprovechará.

Siente que su vida ha sido bendecida y agradece por el apoyo recibido. Ahora ella se ha unido a una actividad de Aldeas Infantiles SOS, al ayudar a sus hijos a pintar un arcoíris para dar esperanza a sus vecinos y decirles que Todo Va A Estar Bien, pone el dibujo en su puerta de calamina con mucha esperanza y espera seguir mejorando su vida.

                    

Conoce nuestra respuesta al COVID-19

Hace poco un duro acontecimiento golpeó a la familia, sufrieron la pérdida de su madre, doña María Flores, como consecuencia de un choque séptico originado en problemas renales que se la llevó intempestivamente. Quedaron solos, con un gran vacío y una interrogante sin explicación que se traduce en ansiedad, angustia y un sentimiento de culpa por no haber podido hacer más para ayudarla.

“Conocimos a Aldeas Infantiles SOS gracias a un dirigente del colegio que nos dijo que nos podían dar ayuda psicológica, de trabajo a la familia, de cómo vivimos, que nos falta y que tenemos…” menciona Víctor Hugo. El primer paso para la organización fue definir a situación socio legal ante la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio.

Como parte del apoyo directo que Aldeas Infantiles SOS brinda, se busca restituir el Derecho a la Salud y Educación, conformar redes de apoyo familiar y comunitario, para lo cual ingresaron al servicio de familia en contención – que busca reducir los indicadores de riesgo de abandono.

La unión que tienen es la fortaleza más grande que los impulsa mirar el futuro con optimismo, “Esperamos crecer como familia, estar siempre unidos para salir adelante. Mi mamá después de fallecer nos ha dejado la casa como herencia, es lo que tenemos de ella ahora…”. Es en torno a su hogar que la familia comenzó a trabajar con la organización, generando una nueva dinámica que incluye el desarrollo de buenos hábitos de convivencia y habitabilidad.

Esta época de cuarentena por el coronavirus representa grandes retos para la familia Flores, pero encuentran su fortaleza en su relación: “…estamos más unidos, más fuertes, nosotros vivimos del día a día, con esta situación he tenido que frenar mi trabajo, y a veces nos falta dinero para comprar alimentos, nos damos formas para conseguir lo necesario y que todos estemos bien, estamos muy unidos, nos hemos organizado y cada quien tiene siempre cosas que hacer, hacemos todo juntos: jugamos, estudiamos, cocinamos y tratamos de pasar lo mejor posible. Aldeas Infantiles SOS me está apoyando en varios aspectos, y agradezco ese apoyo que nos brindan y sobretodo le agradezco a Dios eso…”, son las palabras de Victor Hugo.

El trabajo preventivo en los servicios de familia de contención de Aldeas Infantiles SOS brinda apoyo económico y emocional a miles de familias como las de Victor Hugo, para que durante la emergencia puedan acceder a alimentación de calidad.

Para Damiana esa manta representa mucho, de niña nadie veló por su educación, le tocó pasar hambre y trabajar mucho en el campo para aprovechar las cosechas. A pesar del paso del tiempo, Damiana  tiene más de 40 años y  8 hijos,  la vida no ha mejorado mucho, la salud de su esposo desde hace varios años le ha traído mucha preocupación puesto que tiene una enfermedad que no tiene cura.

Ella hace todo lo posible para salir adelante, algunos vecinos colaboran comprando los útiles escolares de sus hijos menores. Pero hay días que no es suficiente, en especial, cuando su esposo se pone mal y tiene que ser llevado al hospital. Su comadre, que la ayuda en lo que puede, le contó que podría conseguir ayuda de un joven que ayuda a las familias en la zona, es de Aldeas Infantiles SOS, le indica, y se pone en contacto. Han pasado semanas y un día recibe buenas noticias, se ha aprobado su solicitud.

Mientras tanto una enfermedad se ha ido extendiendo por varios países, le llama coronavirus, las autoridades en Bolivia ya hablan de medidas muy drásticas, suspender clases, evitar el contacto entre las personas y el abastecimiento de alimentos.

Damiana está muy preocupada, piensa que la ayuda de Aldeas Infantiles SOS no podrá realizarse hasta que pase todo esto, pero no es cierto, Damiana empieza a recibir llamadas constantes del Asesor, eso le alivia, sabe que puede hablar con alguien de sus preocupaciones. Y así se va dando la ayuda, llegó un presupuesto para alimentos y tendrán qué comer; es así que ella va sintiendo el apoyo de la organización.

Son las 3 de la tarde y su asesor la llama urgente, le dice que consiguieron jabón líquido, un artículo que será de mucha utilidad para evitar el contagio. Ella duda un poco, no cree que sea necesario y pregunta para qué sirve el producto, es algo que nunca lo había visto, y su asesor le explica sobre la enfermedad y la forma de contagiarse. Damiana se da cuenta de su importancia y se va a casa con la decisión de que cumpliría en lavarse con el jabón líquido para que ninguno de sus hijos se enferme.  Ya han pasado algunos días, sus hijos se divierten lavándose con el jabón líquido, Damiana ha sido un ejemplo para ellos, los más pequeños juegan con el agua y tienen momentos divertidos en familia.

Sin embargo, las noticias indican que esto seguirá, Damiana habla con su asesor por teléfono, hablan sobre sus hijos y la importancia de que ellos tengan un tiempo para leer y hacer ejercicios de matemática. Eso le preocupa, fuera de decirles a sus hijos que lo hagan, no sabe más como ayudar, sin embargo, la hija mayor apoyará a Damiana para que sus hijos sigan fortaleciendo sus conocimientos y habilidades escolares. Su asesor habló con su hija y le da indicaciones para que su madre se una a sus hermanos en las tareas, ella debe vencer su debilidad y aprender a leer y escribir

y la cuarentena no es un impedimento, por el contrario, es una oportunidad que aprovechará.

Siente que su vida ha sido bendecida y agradece por el apoyo recibido. Ahora ella se ha unido a una actividad de Aldeas Infantiles SOS, al ayudar a sus hijos a pintar un arcoíris para dar esperanza a sus vecinos y decirles que Todo Va A Estar Bien, pone el dibujo en su puerta de calamina con mucha esperanza y espera seguir mejorando su vida.