Aldeas Infantiles Bolivia

 

Un SOS por la niñez                               

Estamos trabajando con más de 15.000 niños y niñas en alto riesgo y sus familias, colaborando en su protección, salud y alimentación en esta emergencia.

 

¡Para seguir colaborándolos necesitamos tu ayuda!

 

¡DONA AHORA!

Banco Bisa: 0303004017

Nombre: ONG ALDEAS INFANTILES SOS 

NIT: 1020347026

A través del portal web de tu entidad financiera

Ingresar

A través de un código QR que te proporcionaremos

Ingresar

¿Cómo ayuda tu donación?

Bs. 50

Bs. 70

Bs. 100

Cuando diez donantes aportan Bs. 100 ayudan a restituir el derecho de un niño o niña a la salud, educación y alimentación en un mes. El niño o niña crece con la protección y afecto que necesita para desarrollarse acompañado de una Mamá SOS.

Si necesitas que te enviemos información puedes comunicarte con nosotros

Deja tus datos para que te contactemos

*Campos obligatorios

 

Comunicate con nosotros

 Línea gratuita: 800170077

 WhatsApp al 782-51176

Correo: unsos.porlaninez@aldeasinfantiles.org.bo

 

UN SOS POR LA NIÑEZ

Las familias en situación de vulnerabilidad son las más afectadas.

Seguimos trabajando para cubrir las necesidades básicas de 15.000 niños, niñas y sus familias a nivel nacional quienes sufren las consecuencias de la crisis por COVID-19.

¡Ayúdanos!

Nuestra respuesta a la emergencia desde los protagonistas

Fortaleciendo los lazos de unión y protección la familia Flores hace frente al Coronavirus

Victor Hugo vive en la ciudad de El Alto y después del inesperado fallecimiento de su mamá quedó a cargo de sus 5 hermanos, su esposa e hija. Su situación no ha sido sencilla, pero encontraron en la unión familiar la mejor forma de salir adelante, Aldeas Infantiles SOS los apoya a través del servicio de Contención Familiar, brindándoles apoyo económico y emocional durante la pandemia.

La familia Flores vive en la zona Villa Mercedes B de la ciudad de El Alto, es una familia grande compuesta por 8 integrantes. Victor Hugo junto a su esposa Josselin asumió el cuidado de sus hermanas y hermanos: Gustavo de 20 años, Deysi de 15, Luis David de 12, Jose Miguel de 10, Reyna Estefanía de 6, Josselin que es la cuñada y Valentina de 3 años es hija de Victor Hugo. Para mantenerlos él trabaja independientemente en la calle vendiendo accesorios de celulares y vidrios templados.

Hace poco un duro acontecimiento golpeó a la familia, sufrieron la pérdida de su madre, doña María Flores, como consecuencia de un choque séptico originado en problemas renales que se la llevó intempestivamente. Quedaron solos, con un gran vacío y una interrogante sin explicación que se traduce en ansiedad, angustia y un sentimiento de culpa por no haber podido hacer más para ayudarla.

“Conocimos a Aldeas Infantiles SOS gracias a un dirigente del colegio que nos dijo que nos podían dar ayuda psicológica, de trabajo a la familia, de cómo vivimos, que nos falta y que tenemos…” menciona Víctor Hugo. El primer paso para la organización fue definir a situación socio legal ante la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio.

Como parte del apoyo directo que Aldeas Infantiles SOS brinda, se busca restituir el Derecho a la Salud y Educación, conformar redes de apoyo familiar y comunitario, para lo cual ingresaron al servicio de familia en contención – que busca reducir los indicadores de riesgo de abandono.

La unión que tienen es la fortaleza más grande que los impulsa mirar el futuro con optimismo, “Esperamos crecer como familia, estar siempre unidos para salir adelante. Mi mamá después de fallecer nos ha dejado la casa como herencia, es lo que tenemos de ella ahora…”. Es en torno a su hogar que la familia comenzó a trabajar con la organización, generando una nueva dinámica que incluye el desarrollo de buenos hábitos de convivencia y habitabilidad.

Esta época de cuarentena por el coronavirus representa grandes retos para la familia Flores, pero encuentran su fortaleza en su relación: “…estamos más unidos, más fuertes, nosotros vivimos del día a día, con esta situación he tenido que frenar mi trabajo, y a veces nos falta dinero para comprar alimentos, nos damos formas para conseguir lo necesario y que todos estemos bien, estamos muy unidos, nos hemos organizado y cada quien tiene siempre cosas que hacer, hacemos todo juntos: jugamos, estudiamos, cocinamos y tratamos de pasar lo mejor posible. Aldeas Infantiles SOS me está apoyando en varios aspectos, y agradezco ese apoyo que nos brindan y sobretodo le agradezco a Dios eso…”, son las palabras de Victor Hugo.

El trabajo preventivo en los servicios de familia de contención de Aldeas Infantiles SOS brinda apoyo económico y emocional a miles de familias como las de Victor Hugo, para que durante la emergencia puedan acceder a alimentación de calidad.

Superando adversidades al desarrollar resiliencia, la historia de Carla

Carla vive en Santa Cruz con sus dos hijos y no ha podido concluir sus estudios, en su vida ha tenido que superar muchos retos para salir de una situación de pobreza extrema. Recibió apoyo de Aldeas Infantiles SOS para poder desarrollar sus propias capacidades de resiliencia.

Mi nombre es Carla, mamá de dos niños. No pude terminar de estudiar en el colegio. Por la falta de dinero llegue a una situación de extrema pobreza, a esto se sumó problemas de salud que me impedía trabajar; toda esta situación me llevo a una fuerte depresión. Afortunadamente en el momento más difícil, apareció Aldeas SOS, me brindaron un gran apoyo profesional y ahora soy parte del servicio de Fortalecimiento Familiar. Aprendí a desarrollar capacidades de resiliencia; aprendí a valorar lo más importante de mi vida que son mis hijos. Además, sentí el apoyo y acompañamiento de la red comunitaria, donde son parte varias madres de familia de mi barrio.  Hace unos meses recibí el apoyo y capacitación de Aldeas SOS, para tener mi propia tienda de barrio y durante este tiempo de cuarentena está siendo muy importante para sostener a mi familia. Mi negocio poco a poco está creciendo, estoy muy feliz porque estoy cumpliendo mis sueños y me siento muy agradecida por haber encontrado a Aldeas Infantiles SOS.

La vida de Jose en tiempos de cuarentena

Jose vive en Cochabamba con su esposa y 2 hijos, su vida cambió por completo desde que se enteró que el Coronavirus había llegado a Bolivia, con miedo a la enfermedad y a lo que podía suceder afrontó la cuarentena. Gracias al apoyo de Aldeas Infantiles SOS su familia ha podido afrontar de mejor manera esta época.

Un día salí a la calle a trabajar, pero había poca gente y me preocupé, entonces un señor me dijo que el #coronavirus había llegado a Bolivia, y que todos debemos irnos a nuestras casas para no enfermarnos. Yo no sabía nada porque no teníamos televisión, ni radio ni internet, y no estábamos informados.

Desde ese día, mi hija Carmencita (10) y mi hijo René (3) ya no van a la escuela, ni a la calle, y nosotros ya no salimos a trabajar. Entonces yo les enseño matemáticas a mis hijos para que no se aburran, y con mi esposa Hilda pensamos en cómo podemos sacarles adelante. Sé que nosotros somos pobres, pero me dan pena mis hijitos y ellos ya no tienen que serlo.

Antes de la cuarentena, yo vendía helados en un carrito, y mi esposa, que tiene discapacidad auditiva, ambulaba gelatinas en las calles. Ya no sé si vamos a poder vender como antes, además a mi nadie me quiere dar trabajo porque soy de la tercera edad, ni a mi esposa, porque no sabe leer, ni escribir ni hablar castellano.

Aldeas Infantiles SOS nos apoyó bastante, nos trajeron víveres y, en sesiones de teléfono, nos ayudan a organizarnos para tener actividades que unan a la familia. Yo me esfuerzo mucho en enseñar esto a mi esposa porque tiene el problema de su oído, pero logramos comprenderlo y lo ponemos en práctica con nuestros hijos. También aprendemos sobre cómo cuidarnos de este virus, y ahora estamos pensando en cómo podemos mejorar nuestra economía en el futuro.

Esta enfermedad del coronavirus nos hace preocupar, pero al menos podemos irnos a dormir comiendo y seguir jugando con nuestros niños”.

José y su familia viven en el Distrito 9 de Cochabamba, Bolivia, y tienen el apoyo de los servicios de fortalecimiento familiar de Aldeas Infantiles SOS.

Empresas que se sumaron a la causa